Si hubiésemos nacido en 30 años más todo sería más fácil. Ahora, pensando en Radrigán, ¿seríamos más felices si no se necesitaran dos para querer? No lo sé. Pero, sin duda que, seríamos más felices si no existieran todos estos prejuicios y complicaciones propias de una sociedad en vías de la aceptación de lo diferente. Y hablo de que un hombre perfectamente puede amar a otro hombre, pero no en estos tiempos. No. Porque esa utopía es para las generaciones futuras/ Hay tantos niños que van a nacer con una alita rota/ Y yo quiero que vuelen compañero/ Que su revolución/ Les de un pedazo de cielo rojo/ Para que puedan volar.
Este tiempo no nos corresponde. Hubiésemos nacido mejor en 30 años.
1 comentarios:
El amor también parece ser una utopía... y sin embargo en su estilo, es tan real como la distancia del tiempo... y la evolución mental que ya vendrá para que todos estemos al mismo "nivel" en la escala de apreciación que mide la normalidad.
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